Mis amables y queridas lectoras… Si hay una estación que me invita a la calma, a la revisión de mis prioridades, a replantearme mis objetivos y me inspira, esa es el otoño. Hay algo mágico en esta época. No sé si son las hojas de los árboles cayendo, no sé si es la forma del aire que cambia de textura, no sé si son los paisajes y sus colores… Simplemente, no lo sé; pero cada año me enfrento a mis propios demonios: me detengo, miro de cara a mi vida y la percibo como un armario desordenado. ¿Será que es hora de deshacerme de aquello que no necesito y dejar hueco a nuevas versiones de mí misma?
Y es que estaremos de acuerdo en que el otoño tiene ese poder: “nos recuerda que todos, árboles y armarios incluidos, necesitamos soltar para volver a florecer. Pues bien: ahí, justo en medio de este caos poético que os narro, antes de afrontar el nuevo ciclo que se me plantea, me llega la imperiosa necesidad de poner orden. Pero no cualquier orden, no: “poner orden con estilo”.
1. La planificación puede ser tan chic como una gabardina: sencilla, atemporal y esencial
Y sí. “La planificación puede ser tan chic e ideal como una gabardina: sencilla, atemporal y esencial en cualquier armario”. Hace días, mi amiga Valentina, apasionada de la papelería y fan de la organización, me dijo: “seguro que esta agenda te enamorará”. Y, cómo no, estaba en lo cierto.
Había encontrado mi pieza clave: la Agenda Perpetua “Bellezas femeninas” de Mundo Inventado. ¿Por qué? Porque no grita: “¡es lunes, organiza tu vida!”. Ella simplemente me espera. Yo decido cuándo empezar y cuándo parar. Dicho de otra forma: esta agenda sin fechas es como una prenda hecha a mi medida; se adaptan a mi ritmo. La organización y la planificación es como la moda, funciona mejor cuando la haces a tu manera.
En mi mesa de escritorio, la ojeo. Me sorprenden sus páginas semanales, mensuales, de notas, gastos y proyectos. Cada una de ellas mantiene la calma de una pasarela vacía antes del desfile. Entonces comprendo que nada en su interior se deja al azar.
2.Agendas que inspiran: el arte de organizarte con elegancia
Planificar es el proceso de decidir qué hacer, cómo hacerlo, cuándo y con qué recursos antes de ponerse en acción. Pero, queridas, ¿quién dijo que la organización no podía ser arte?
Planificar no es solo hacer listas; es trazar el mapa de nuestra vida con estilo. Para las que somos amantes de la planificación, decidir qué queremos, cuándo lo queremos y cómo vamos a llegar ahí…, sin perder glamour en el camino, nos acerca a la visión de un armario ordenado y controlado.
Me alegra mucho haber encontrado mi compañera de inspiración en la Agenda Perpetua “Bellezas femeninas”. Su portada ilustrada desprende aire editorial de moda, elegancia y personalidad. Acaricio su textura y pienso: los grandes iconos de la moda clásica son como el buen vino, no se apresuran; cada detalle, cada silueta, ganan fuerza y sofisticación con los años. Así, sin más, comprendí que cada ilustración de esta agenda perpetua, sus narraciones, su diseño limpio y su composición minimalista está pensada para convertirse en un icono clásico… y, por supuesto, en mi compañera de estilo y organización. Porque sí: “la organización no es contraria al arte: es su mejor aliada”.
3.Escribir a mano, reconectar y crear: el ritual de la planificación consciente
Suéteres de cachemira, cafés que huelen a canela, tonos tierra, rojizos y dorados. A diferencia de otras estaciones, el otoño es un momento estético y emocional que invita a la concentración y la planificación consciente. ¿No crees?
Todo comienza con un: “volver a lo esencial: escribir a mano”. ¿Pero tiene sentido en esta era digital? Al parecer, en esta época de las pantallas, volver al papel resulta todo un acto de romanticismo. Sin embargo, escribir a mano ayuda a que nuestros pensamientos, objetivos e ideas respiren en papel. De esta forma tan sencilla podemos visualizarlos, darles forma y hacerlos reales.
Confieso que, a pesar de mi torpe relación con las tecnologías y las aplicaciones que prometen organizar mi vida, esta era digital nos ofrece muchas ventajas irresistibles frente al papel. Esto es un hecho, pero ¿no hay algo casi sensual en ese momento en el que la tinta se convierte en pensamiento? Quizá por eso, cuando abro mi agenda y escribo “nuevo proyecto” o “aniversario” recuerdo que no solo estoy organizando mi día, sino que estoy escribiendo parte de mi historia.
Y si de algo sé, es que toda historia comienza con una simple página en blanco. Así que tomo mi taza de café, abro mi agenda perpetua “Bellezas femeninas” y dejo que cada página sea un pequeño acto de estilo… y, por supuesto, de intención.
Con cariño, By Serendipity











